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Noticia ampliada

Un tonto y un soborno

12-07-2014 | Manuel Medina

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En un viaje en moto desde España hasta Mongolia es normal que se vuelva con la cartera llena de anécdotas y vacía de dinero. Viajando por África o algunas zonas de Asia es normal que te paren mil veces ya que está plagado de controles y polis corruptos en busca del viajero. Pero más cerca de los que pensamos, en Ucrania, tambien podemos pasar ratos entretenidos.

Al final de la tarde nos para otro control de policía, esta vez no había tráfico y no hemos podido evitarlo escondiéndonos detrás de ningún camión, así que nos toca discutir un rato.
Este ya es el tercer control en el día de hoy en el que la corrupta policía ucraniana quiere sacarnos el dinero.

En las dos ocasiones anteriores, por la inexperiencia y el miedo, nos han sacado la pasta, pero ya nos han tocado los cojones de buena manera y en esta ocasión, tengo pensado aplicar, pasara lo que pasase los consejos que me dieron un par de amigos: “mientras más les hagas perder el tiempo, mas dinero pierden al no poder parar a otro vehículo y al final van bajando el soborno o te dejan marchar”.

Un pulso de paciencia al que muy a mi pesar, nos vemos obligados a jugar.

En esta ocasión el agente se dirigió a mí ya que iba el primero, se acerca a la moto mientras me levanto la pantalla del casco, y entablamos la conversación más absurda que tendré en el día de hoy.

- Policía: “Bla bla bla bla bla” (hablando en ucraniano)

- Manuel: “Español..!! Spanish..!!”

- Policía: “Bla bla bla bla bla” (sigue hablándome en ucraniano)

- Manuel: “Kiev!! Kiev..!!”

Señalo hacia delante gritándole que vamos a Kiev, ya que de todos es sabido que cuando un tonto no habla un idioma, si te comunicas a voces pareces que te entiendes mejor.

- Policía: “English?”

- Manuel: “No “ingliss”, español..."Spanish, futbol, world champion”

Como le diga que hablo ingles y vea que ya podemos comunicarnos aunque sea básicamente la liamos, así que aquí no se habla ningún otro idioma que no sea el de la lengua de Cervantes.

- Policía: “Document..!!”
Y me hace señas para que le de mis documentos y para que apague el contacto de la moto.

- Manuel: “Aaahhh, ok... ok”.

Apago el contacto, me bajo de la moto, me quito, el casco, la mochila, la dejo en el suelo, saco de ella los papeles con mucha tranquilidad y parsimonia mientras el agente le hace señas a mi compañero para que se baje también de su moto.

Le entrego la documentación. El policía la mira y remira para más tarde, guardársela en el bolsillo de la chaqueta, no sea que se fuera a perder.

A continuación saca un bolígrafo, se pinta en la mano un disco de 50 y al lado uno de 55 y nos explica nuestra grave infracción señalando ambos discos. Parece ser que el límite es 50 e íbamos a 55, calculado todo esto a ojo de buen cubero, claro está, ya que ni tiene radar ni “ná de ná”.

- Manuel: “Aaahhh, Kiev a 55 km? Ok!!”

- Policía: “Noooo, Nooo!!” (me vuelve a explicar el dibujo)

- Manuel: “Yes, ok, ok!!... Kiev 55 km, thank you!!”

Y le grito a mi compañero de viaje: “¡¡ 55 km to Kiev!!”.

- Policía: “Noooo!! Nooooo….!! No Km..!! Velocity, velocity...!!”.

Me lo explica hasta 4 veces pintándose los discos en la mano. Se ve que esto no es la primera vez que lo hace, ya que tiene la palma llena de números medio borrados. Casi no le quedan huecos en blanco en la palma, pero yo como a estas alturas ya soy tonto del todo sigo con lo mío. El muchacho ya cambia de cara, se nota que está cabreado, llevamos casi 10 minutos de conversación absurda, él insistiendo con la “velocity” y yo insistiendo con los “km”, mientras el otro agente le dice algo a voces señalándole un camión que se les acaba de escapar.
Ya el agente, sin disimulo ninguno me suelta del tirón:

- Policía: "Money... money!!"

- Manuel: “Money? Money?...”
Me quedo un rato mirándolo con cara de tonto pensativo, hasta que abro los ojos como platos como el que ha descubierto la formula de la coca-cola y le digo: “aaahh... mooooney!! Oook, Ok...”

Me agacho, rebusco entre las cosas de la mochila mientras se le escapa una pequeña sonrisa al agente, rápidamente saco el mapa y se lo planto en la cara haciendo que se eche un poco hacia atrás.

- Manuel: “Money? Where is Money?”

“No Money city...!! Kiev, Kiev!! Voy a Kiev!!”

Le hago señas para que me señale donde está “money” en el mapa e insisto en que vamos a Kiev, no a la ciudad de “money”, esa que el dice.

- Policía: “No, nooo...., Euro... Euro..!!” (gritando)

- Manuel: “Yeeeeeeees..!! Euro..!! Euroooo…!! European” (gritando)

“I´m European, E-u-ro-pe-an!! Kiev, voy a Kiev!!”

 

Aquí ya el Sr. agente, viendo que le ha tocado el tonto del pueblo que no se entera de nada, decide no perder más el tiempo con nosotros, ya que mientras lo hace se le están escapando numerosos coches y camiones, sin duda piezas más apetitosas para él que dos tontos en moto.


Me tira los papeles al pecho de mala gana y nos dice que nos marchemos. Aunque aquí perdimos más de veinte minutos de charla absurda, salimos con la cartera intacta. Dije que ya no soltaba nada y pienso cumplirlo.

Extracto del libro: “Diario de un Mosquito”.

                                                                                                                                                                                          Manuel Medina

                                                                                                                                                                                          Imágenes: Manuel Medina

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